La remediación de Ite Reserva de Relaves
Reserva de Relaves de Ite, Tacna (Perú)

La Reserva de Relaves de Ite, ubicada en la Bahía de Ite, en el Departamento de Tacna al sur del Perú, se formó debido a la disposición de los relaves de las operaciones de las concentradoras de Toquepala y Cuajone de SPCC en el mar. En esta reserva se ha realizado un exitoso programa de remediación ambiental que ha formado el humedal más extenso y con mayor diversidad de aves acuáticas de la costa del Perú.

Formación de la Reserva de Relaves de Ite

La explotación de las minas Toquepala y Cuajone, que iniciaron en 1960 y 1976, respectivamente, abastecen las plantas concentradoras donde se lleva a cabo el proceso de concentración de minerales correspondientes a cada entidad. En este proceso, el mineral es triturado, molido y luego beneficiado por flotación, es decir, el mineral aprovechable que representa menos del 1% del material que se procesa, es recuperado haciéndolo flotar con agentes espumantes, para luego concentrarlo como producto final. El material inerte que representa más del 99% del mineral procesado, se retira por la parte inferior del sistema de flotación como relaves/jales.

Desde el inicio de las operaciones de Toquepala y Cuajone hasta diciembre de 1996, las concentradoras descargaban un total de 785 millones de toneladas de relaves/jales, enviados aguas abajo de las operaciones por cauces secos, para ser finalmente depositados en el mar, en la desembocadura del cauce del río Locumba en la Bahía de Ite. A partir del año 1996, los relaves de ambas concentradoras se depositan tierra adentro, en el Embalse de Relaves de Quebrada Honda.

Las partículas más pequeñas (arcillas y limo), fueron depositándose mar adentro en las arenas más densas, las cuales se depositaban en la orilla del mar. Este material depositado en la orilla del mar contenía en promedio un 4% de sulfuros primarios de hierro (pirita), arenas que depositadas en la playa fueron formando la Reserva de Relaves de Ite. Actualmente, esta reserva contiene el 40% del total del relave descargado en el mar. La acumulación de las arenas causó que la playa fuera creciendo, ganando terreno al mar; así en diciembre del año 1996, la playa había crecido hasta alcanzar un área total de más de 1,600 hectáreas, con un kilómetro y medio de ancho y 12 kilómetros de largo.

La fracción de relaves/jales depositados en la playa entró en contacto con los afloramientos de agua provenientes de las filtraciones de la irrigación de los terrenos agrícolas que se encuentran en las terrazas colindantes con la Bahía de Ite. La presencia de agua hizo que la pirita se oxidara al entrar en contacto con el oxígeno atmosférico, logrando un pH más ácido en el agua, favoreciendo la acumulación de sales en la superficie de los relaves, por lo cual ambas condiciones no permitieron que se desarrollara la vegetación en la superficie de los mismos.

Proceso de remediación

El proceso de remediación se inició como parte del compromiso del Programa de Adecuación y Manejo Ambiental (PAMA) que SPCC suscribió con el Gobierno Peruano en el 1997.

En 2002, el Gobierno Peruano dio por cumplido el compromiso de remediación de la Reserva de Relaves de Ite que SPCC había contemplado en el PAMA.

En la actualidad se continúa con actividades de mantenimiento en dicha zona, especialmente en el control y manejo del agua para garantizar la estabilidad a largo plazo del humedal.La permanencia del humedal ha creado un ecosistema muy biodiverso, debido a la abundancia de alimento y a la variedad de zonas de vida que existen en la Reserva de Relaves de Ite, en la cual se encuentran especies originarias como la grama salada y la verdolaga y; posteriormente, junco y totora. Se han identificado un total de 144 especies de aves en el humedal por observaciones hechas a lo largo de los años. En tanto que las aves sigan siendo observadas, el número de avistamientos de nuevas especies de seguro aumentará.